San Quintín.- San Quintín vuelve a colocarse en el centro de la polémica. Luego de que el 2025 estuvo marcado por diversas manifestaciones ciudadanas en las que se reclamó el presunto mal manejo del primer Ayuntamiento, así como altos sueldos de funcionarios, falta de obras y carencias en infraestructura para el municipio, este inicio de 2026 se suma una nueva convocatoria para manifestarse.

De acuerdo con información difundida en redes sociales, la movilización está programada para el próximo 19 de enero, en punto de las 7:00 de la mañana, frente a las oficinas del Ayuntamiento. En dichas publicaciones, los comentarios reflejan un creciente hartazgo ciudadano hacia la presidenta municipal y la forma en que, señalan, se ha conducido la administración.
Es importante mencionar que en esta convocatoria se está llamando de manera particular a ex empleados municipales, quienes aseguran haber sido despedidos sin justificación alguna y sin que hasta el momento se les haya pagado su finiquito, el cual por ley es un derecho laboral. A esta inconformidad se suma que el municipio inició el año con un supuesto “plan de austeridad”, del cual, según denuncian trabajadores, la carga ha recaído principalmente en el personal operativo.
Empleados municipales reportan descuentos en su nómina de hasta siete mil pesos, además de que, como parte de este plan de austeridad, se habría realizado un nuevo recorte de personal, dejando sin empleo a al menos 20 trabajadores más, bajo el argumento de la falta de recursos.
Ante este panorama, surgen múltiples cuestionamientos entre la ciudadanía: qué está pasando en este primer Ayuntamiento de San Quintín, por qué los empleados deben pagar las consecuencias de las decisiones de los funcionarios, por qué los regidores únicamente redujeron dos mil pesos a su sueldo, a qué se debe el constante despido de personal y la aparente falta de recursos, y si no existe otra forma de administrar el municipio.
También se cuestionan los elevados sueldos de funcionarios cercanos a la presidenta municipal y la reciente implementación de un plan de “limpieza de imagen”, el cual algunos sectores consideran un gasto innecesario ante la situación financiera que se argumenta enfrenta el Ayuntamiento.
La inconformidad social parece ir en aumento y la pregunta que queda en el aire es hasta cuándo la ciudadanía de San Quintín permitirá este tipo de actos y cuál será la respuesta de las autoridades municipales ante el creciente descontento.
