Revocan visa a la gobernadora de Baja California y a su esposo; Morena cierra filas en su defensa
San Quintín.- La visa de ingreso a Estados Unidos de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, fue revocada por las autoridades norteamericanas, según confirmaron fuentes oficiales este lunes. La medida también alcanzó a su esposo, el excoordinador general de Programas para el Bienestar del Gobierno de México, Carlos Torres Rosas.

El hecho ha generado una oleada de reacciones tanto a nivel estatal como nacional. La bancada de Morena en la Cámara de Diputados emitió un posicionamiento público en respaldo a la mandataria bajacaliforniana, calificando la acción del gobierno estadounidense como un acto «injustificado y posiblemente motivado por intereses políticos o mediáticos».
«Nos solidarizamos plenamente con nuestra compañera Marina del Pilar, una mujer íntegra y comprometida con su pueblo. Exigimos una explicación clara de parte del gobierno estadounidense sobre las razones de esta revocación», señaló el coordinador de la bancada morenista, Ignacio Mier Velazco.
Aunque la embajada de Estados Unidos en México no ha emitido un comunicado oficial al respecto, fuentes diplomáticas consultadas bajo condición de anonimato señalaron que la medida estaría relacionada con una investigación en curso sobre presuntos vínculos con actores económicos bajo observación por parte del Departamento del Tesoro. Sin embargo, hasta el momento no existe una acusación formal ni elementos públicos que sustenten dicha hipótesis.
Analistas consultados apuntan también a posibles tensiones derivadas de la creciente presencia de funcionarios mexicanos ligados a proyectos estratégicos en la frontera norte, así como al endurecimiento de políticas migratorias en ambos lados de la línea divisoria.
La gobernadora Ávila Olmeda no ha emitido declaraciones directas, pero desde su oficina se confirmó que ya se encuentra en comunicación con la Secretaría de Relaciones Exteriores para esclarecer la situación y garantizar el respeto a sus derechos diplomáticos y personales.
La situación podría escalar a un asunto bilateral si no se transparentan las causas de la revocación, advirtieron expertos en relaciones internacionales.
