El cultivo predominante en los campos agrícolas del Distrito de Desarrollo Rural 001, Zona Costa (DDR 001), durante el actual ciclo agrícola Primavera-Verano 2023, es el chile y el tomate. Estos dos cultivos representan el 44% de las 3,930.8 hectáreas actualmente sembradas, mientras que el 56% restante está compuesto por otras hortalizas, como calabacita, cebolla, pepino, fresa y maíz, entre otros.
El cultivo de chile ha experimentado un avance significativo, con un 97.83% de siembras realizadas en una superficie de 972.5 hectáreas, principalmente en las zonas agrícolas del Valle de la Trinidad. El programa de siembras para este ciclo contempla la producción de 994 hectáreas con diferentes variedades de chile, incluyendo el jalapeño, güerito, california, pasilla y diversos tipos de pimientos.
En cuanto al tomate rojo (jitomate), se han sembrado 760 hectáreas en la zona costa del DDR001, lo que representa un avance del 85% respecto a las 894 hectáreas programadas al inicio del año. Las principales áreas productoras de tomate se encuentran en los municipios de San Quintín y Ensenada, siendo el 60% de la producción destinada a la exportación hacia Estados Unidos, mientras que el 40% restante abastece la demanda del mercado nacional, en particular, las ciudades de México, Jalisco, Nuevo León y una mínima parte a Sonora.
Además de los cultivos mencionados, en el DDR 001, que incluye los municipios de Tecate, Tijuana, Playas de Rosarito, Ensenada y San Quintín, también se han establecido 332.3 hectáreas de pepino, 286 hectáreas de cebolla, 196 hectáreas de fresa, 166 hectáreas de calabacita, 29.5 hectáreas de maíz y 1,188.3 hectáreas con diversos cultivos, la mayoría de ellos también hortalizas.
El ciclo agrícola se cerrará el próximo mes de septiembre, y se espera que la superficie de siembra continúe en aumento. Por lo tanto, se recomienda encarecidamente a los productores que sigan las fechas de siembra recomendadas, que tramiten sus permisos de siembra en la Junta Local de Sanidad Vegetal correspondiente y que realicen inspecciones periódicas en sus predios para detectar y controlar plagas y enfermedades. Esto les permitirá mejorar los rendimientos y evitar dificultades en la exportación o comercialización de sus productos debido a problemas fitosanitarios.
