El hijo del exlíder del Cártel de Sinaloa enfrenta cargos por narcotráfico en una corte federal de Chicago
Chicago.- Estados Unidos ha determinado que no solicitará la pena de muerte para Joaquín Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín «El Chapo» Guzmán, quien enfrenta serias acusaciones por tráfico de drogas ante la Corte Federal del Distrito Norte de Illinois.

Así lo informó el abogado Andrew S. Boutros mediante un documento legal presentado ante la jueza Sharon Johnson Coleman el pasado 23 de mayo. En el escrito, el gobierno estadounidense notificó que, en caso de ser declarado culpable, Guzmán López no será condenado a la pena capital. “De conformidad con el Título 18, Código de los Estados Unidos, Sección 3593, se notifica al acusado Joaquín Guzmán López que, si es declarado culpable, el gobierno no solicitará la pena de muerte”, se lee en el oficio, el cual fue difundido por el periodista Keegan Hamilton.
La acusación contra Guzmán López está registrada bajo el folio 1:09-cr-00383 y también involucra a sus hermanos Ovidio, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo, conocidos como «Los Chapitos», presuntos líderes de una facción del Cártel de Sinaloa. Las autoridades lo acusan de haber fungido como coordinador logístico en operaciones de contrabando de cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana desde México hacia Estados Unidos, así como de participar en esquemas de lavado de dinero.
Joaquín Guzmán López fue detenido el 25 de julio del año pasado tras aterrizar en el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, en compañía de Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del cártel. De acuerdo con declaraciones del entonces embajador estadounidense en México, Ken Salazar, Guzmán López se entregó voluntariamente, mientras que Zambada habría sido trasladado por la fuerza a territorio estadounidense, presuntamente tras ser secuestrado por los propios hijos de El Chapo con la intención de entregarlo a las autoridades.
De forma no oficial, se ha señalado que Guzmán López estaría en negociaciones con fiscales estadounidenses para alcanzar un acuerdo de culpabilidad y convertirse en colaborador, una estrategia que también estaría siguiendo su hermano Ovidio.
Además del proceso judicial en Chicago, ambos enfrentan cargos similares en el Distrito de Columbia, donde se les señala por conspirar para distribuir grandes cantidades de droga: más de cinco kilogramos de cocaína, mil kilogramos de marihuana y 500 gramos de metanfetamina.
Desde octubre del año pasado, ni Joaquín ni Ovidio Guzmán se encuentran bajo custodia del Buró Federal de Prisiones (BOP, por sus siglas en inglés). Hasta entonces, ambos permanecían en el Centro Correccional Metropolitano de Chicago. Aunque su paradero actual no ha sido revelado oficialmente, se presume que continúan bajo resguardo de otras agencias de seguridad.
El desarrollo de este caso continúa siendo seguido de cerca, dado el peso simbólico y operativo que representa la familia Guzmán dentro del narcotráfico internacional.
