La creciente práctica del turismo de salud en la frontera de México es un fenómeno que no pasa desapercibido. En este contexto, se trata de pacientes procedentes de Estados Unidos que eligen someterse a diversos procedimientos médicos en México, aprovechando los costos más accesibles en comparación. Este mercado está experimentando un aumento significativo y resulta evidente el surgimiento constante de clínicas especializadas en este ámbito.
La relevancia de este mercado es tal que México se ha convertido en el segundo destino más destacado a nivel global para la realización de estos tratamientos. De acuerdo a datos proporcionados por Patients Beyond Borders (2019), se estima que entre 1.4 y 3 millones de pacientes internacionales han cruzado la frontera con el propósito de recibir atención médica en instituciones mexicanas.
Las cifras del Global Wellness Institute revelan que tan solo en el año 2018, el Turismo de Salud en México contribuyó significativamente a la economía, generando una derrama económica de 17.9 millones de dólares.
Entre las especialidades más solicitadas por los visitantes extranjeros, la cirugía plástica ocupa un lugar preponderante. México está en camino de convertirse en un líder mundial en esta área, según las consideraciones de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética.
No obstante, este fenómeno no está exento de desafíos. Se han registrado brotes de enfermedades, como la meningitis, y se han reportado deficiencias en la gestión de algunos hospitales, resultando en pérdida de vidas humanas. Recientemente, la Secretaría de Salud emitió un comunicado reconociendo un brote de meningitis y adoptando medidas para abordar la situación, ya que durante el mes de mayo se atendieron más de 400 personas afectadas en la misma clínica.
