La Delegación de Camalú es testigo de un enriquecedor curso de verano llamado «Un Verano Seguro», organizado por la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) de San Quintín, dirigido a niñas y niños de 6 a 12 años. Esta iniciativa tiene como objetivo enseñar a los más pequeños a reaccionar ante situaciones de emergencia y promover la proximidad social entre la comunidad y las fuerzas del orden.
Con una participación entusiasta de 19 menores, el curso dio inicio el lunes 31 de julio a las 09:00 horas, en un espacio ubicado en la calle Lázaro Cárdenas de la jurisdicción municipal. La policía María Isabel Martínez Ramos, responsable del área de Prevención del Delito y Participación Ciudadana de la DSPM, está a cargo del desarrollo del curso.
Las actividades, que se extienden desde las 09:00 hasta las 13:00 horas, abarcan temas de seguridad y prevención del delito, capacitando a los niños en cómo actuar adecuadamente frente a riesgos o peligros en su entorno. Además de fomentar el uso responsable de los números de emergencia 911 y 089, se busca promover los valores y la importancia del botón de alerta ciudadana.
El primer día del curso fue enriquecedor y dinámico. Se realizaron diversas actividades, incluyendo una exhibición de unidades de emergencia, donde los niños tuvieron la oportunidad de conocer las patrullas y bomberas de cerca y aprender sobre el papel fundamental que desempeñan en la comunidad.
Entre las actividades destacadas del día se encuentran el orden cerrado, el teatro como introducción a la actuación, actividades desinhibidoras y juegos teatrales. Además, se abordaron temas relevantes como los colores del semáforo y su funcionamiento, y se trataron situaciones de bullying escolar mediante videos cortos.
El componente psicológico del curso enseñó a los participantes cómo activar sus sentidos para estar en alerta, y también se brindaron enseñanzas en educación vial.
El comandante Gilbert Emeterio Contreras, Rubén Torres Becerril y la psicóloga Alexa Meza Tapia son los responsables de impartir estos valiosos talleres, enfocados en promover la seguridad y la proximidad ciudadana en la comunidad de Camalú.
Durante el transcurso de las actividades, las niñas y los niños recibieron un aperitivo que incluyó un emparedado, agua de jamaica y frutas, para mantener su energía y disfrutar de una jornada completa de aprendizaje y diversión.
Para asegurar la participación segura de los menores, las madres de familia firmaron la carta responsiva, comprometiéndose a recoger a sus hijos personalmente al término de las clases.
El curso de verano «Un Verano Seguro» es una valiosa iniciativa que no solo enseña habilidades de seguridad a los niños, sino que también fortalece los lazos entre la comunidad y las fuerzas de seguridad. Se espera que esta experiencia positiva inspire a los participantes a promover la seguridad y el bienestar en su entorno, convirtiéndose en ciudadanos responsables y comprometidos con su comunidad.
